Roog y otros cuentos, de Philip K. Dick.

¿Te gustaría ver a través de los ojos de otro ser humano, o de otra criatura?

¿Te sorprenderías al vivir lo que otros escribieron décadas antes?

Tal vez la ciencia ficción sea de locos, pero admitamos que el mundo ya lo está. Entonces, ¿porqué no inventar alguno de esos ingenios que no existen?

Querido lector, muchas de estas cuestiones se hallan en «Cuentos I», de Philip K. Dick.

La motivación principal del autor fue el intento de meterse en otra persona o en otra criatura, experimentar cómo ve cualquier ser humano los hechos a través de una mente distinta.

Es sin duda uno de los principales fundamentos de la obra de Philip K. Dick: descubrir los sentimientos en los ojos de sus personajes, sean humanos extraterrestres, o simples animales, como ocurre en «Roog», uno de sus cuentos con más repercusión pues se ha llegado a exponer entre los alumnos de secundaria.

Philip K. Dick es un autor de ciencia ficción que trata de llevarnos a ese terreno en el que nuestro entendimiento es más vulnerable; para ello no necesita argumentar con el conocimiento de grandes inventos. Nos conduce a situaciones que por muy extravagantes que pudieran parecer son perfectamente reales para una mente abierta al género de la ciencia ficción.

Los relatos están escritos entre 1951 y 1952. Muchos de ellos son extraordinarias ideas adelantadas a su tiempo, que han servido como argumento de películas. 

Son 25 cuentos que hablan sobre la represión, la locura, la religión, la muerte y la naturaleza.

Estabilidad. 

Sociedades controladas por máquinas para conseguir la estabilidad de la población.

Roog.

La visión de un perro cuando los barrenderos van a la casa de sus amos a recoger la basura. Un cuento que muestra la angustiosa percepción de un animal ante unos hechos que para los seres humanos son irrelevantes.

La pequeña rebelión.

Un conjunto de soldados de juguete comienzan una rebelión. La relación entre un soldado de plomo con vida y un niño. Un argumento muy similar al de las película publicada treinta años después: «Toy Story».

Más allá se encuentra el wub.

El wub es una criatura extraña, de otro planeta con la capacidad de leer las mentes. Es sacrificado y guisado para comer; entonces la carne pasa a formar parte de los pensamientos de sus raptores.

El cañón

Un cañón con vida propia, que después de un cataclismo sigue defendiendo el planeta donde ya no hay contendientes.

La calavera.

Salto en el tiempo. El personaje busca a un profeta y encuentra una calavera muy singular…

Los defensores.

Un mundo devastado por las guerras donde los robots se engaran de restarurar el orden mundial.

La nave humana.

Los hombres siguen haciendo la guerra en el futuro. Para remediarlo inventan una nave con cerebro humano que proporcionará una posibilidad de crear un mundo nuevo en paz.

Flautistas en el bosque.

Los seres humanos caen bajo el influjo de unos colonizadores que conseguirán convertirles en plantas.

Los infinitos.

La tripulación de una nave se ve afectada por una radiación que provoca una progresión mental muy superior a la que tienen las personas.

La máquina preservadora.

Un ingenio, una máquina que conserva la música en forma animal, pero al estar en libertad se convierten en partituras salvajes.

Sacrificio.

Lucha entre especies. Hormigas eliminado a las personas. Aranas advirtiendoles del ataque.

El hombre variable.

Año 2136. La Tierra lucha contra Centauro. Una odisea donde encontramos viajes en el tiempo y un hombre del pasado que lo cambia todo.

Sorprendente relato en el que vemos cómo la evolución tecnológica y la especialización en el conocimiento ha llevado a la humanidad a la inoperancia colectiva.

La rana infatigable.

Afrenta entre dos profesores para demostrar sus propios argumentos en un curioso experimento.

La cripta de cristal.

Marte y Tierra están en guerra. Unos terroristas ingenian un invento para hacer desaparecer una ciudad dentro de una bola de cristal.

La vida efímera y feliz de un zapato marrón.

De cómo un zapato puede cobrar vida a través de un experimento.

El constructor.

Un hombre construye un barco en el jardín de su casa sin saber porqué. Todo cobrará sentido cuando llueva líquido negro.

El factor letal.

Un viaje en el tiempo hacia el futuro donde los resultados no serán halagüeños.

La paga.

Otro experimento del gobierno para controlar el futuro con una máquina del tiempo.

El gran C.

Una máquina postapocalíptica responde las preguntas de una tribu.

En el jardín.

Ella tiene un pato. Lo cuida en el jardín y le tiene mucha estima. Cuando se queda embarazada, él decide deshacerse del animal. Ella siente un gran desasosiego y comienza a criar el hijo en el jardín, como a su querido pato.

El rey de los elfos.

Para un humano convertirse en un elfo de un día para otro no es fácil. Todo comienza cuando hizo una buena acción.

Colonia.

Una colonia encuentra un planeta donde aparentemente no hay ningún virus, tampoco hay animales ni plantas. Pronto descubrirán por qué…

La nave Gaminedes.

En plena guerra entre la Tierra y los gaminenes, se experimenta con una máquina que se supone que te traslada a través de las galaxias pero realmente lo hace a través del tiempo.

La niñera.

Todos los niños tienen una niñera: un robot que los cuida y atiende. Ni ellos imaginan como sería el mundo sin estas niñeras. Todo cambia cuando aparecen nuevos modelos que compiten con los antiguos.

Querido lector, muchos de estos relatos son el germen de grandes descubrimientos del futuro, algunos de ellos se han llevado a la gran pantalla décadas después. 

Philip k. Dick fue un visionario.

Entre sus notas, al final de este libro, podemos encontrar cómo se gestó este gran novelista.

En una de ellas y haciendo referencia al cuento de «Roog», dice: 

“¿Qué idea tendrá un perro del mundo? Es obvio que no lo ve como nosotros lo vemos. Ha desarrollado un complejo sistema de creencias, una visión del mundo radicalmente distinta de la nuestra, pero a partir de unas bases completamente lógicas, apoyadas en la evidencia”.

¿Te gustan las novelas de Philip K. Dick? 

En el blog comento otras de este autor:

«El hombre en el castillo».

Ubik.

Suscríbete y recibirás las entradas de este blog.


Ubik: un libro que nos transportará a través del tiempo y el espacio.

¿Te gustaría viajar en el tiempo, vivir otras realidades o transitar en una zona entre la vida y la muerte?

A los seres humanos nos gusta viajar en el tiempo y en el espacio.

Para esto último hemos inventado todo tipo de artilugios desde que se inventó la rueda. Sin embargo para viajar en el tiempo hemos de cerrar los ojos e imaginarlo, o bien leer alguna novela de ciencia ficción que nos lleve a otro punto de la historia pasada o futura.

«La máquina del tiempo» de H.G Wells o el DeLorean de «Back to the Future» podrán darnos ese empujón que nos transporte a otra época. Estos viajes son sin duda un anhelo recurrente en nuestra existencia.

Philip K. Dick nos lleva una vez más a las estadías donde el ser humano no tiene constancia fehaciente de la existencia.

Y aunque estemos hablando de ciencia ficción, nadie podrá negar que algo se escapa a nuestro entendimiento.

Sin embargo, tenemos la certeza que nuestra capacidad cerebral está infrautilizada; dicen que en 5%, por lo que queda demostrado que tenemos mucho recorrido en el desarrollo de la mente humana. 

En «Ubik» percibes que es así. 

La novela nos traslada a una realidad donde las capacidades psíquicas sobrenaturales. 

Los inerciales son un grupo de anti psíquicos que tratan de solucionar los problemas que sufre una empresa con algunos telépatas infiltrados.

Como todo buen lector de ciencia ficción, debemos abrir la mente para que la trama tenga la coherencia que Philip K. Dick nos ofrece. Todo se reduce a calibrar nuestro ojo, ese que tenemos en algún lugar en la materia gris. 

Sí podemos advertir vida alienígena interplanetaria u otras muchas fantasías que nos ofrece la ciencia ficción, entonces evidenciaremos los condimentos de esta novela como bastante creíbles.

«Ubik» es un libro que está ambientada en 1990, en una realidad que, como ocurre en muchas novelas escritas en el siglo pasado, nos llevan a una sociedad que no se ha dado, es decir, los autores de aquellas pronosticaron un desarrollo tecnológico y social mucho mayor.

La tecnología, los viajes espaciales y las capacidades de la mente humana se esperaban que fueran mucho mayores.

La novela se publicó en 1969, y como ocurre en otras novelas y películas de entonces, la realidad que se nos presenta para ese futuro de 1990 es mucho más sugerente y desarrollada de lo que luego ha ocurrido.

Ubik es un libro que nos plantea la vida después de la muerte: la semivida

Una persona podría salvar parte de su existencia con una friovaina, un artilugio que conserva la a la persona tras su muerte física conservando parte de sus capacidades mentales ya así poder comunicarse con ella.

«Ubik» es un libro que cuenta con innumerables referencias a utensilios de un futuro imaginario que hoy en día nos pueden parecer evidentes, pero no olvidemos cuándo se escribió esta novela. Ahora, cincuenta años después, existen algunas de las ingeniosas invenciones que Philip K. Dick ideó.

Y por otro lado, la novela nos traslada hacia una regresión temporal a 1939. En una realidad que muchos de nosotros no hemos vivido. En algunos pasajes se plantean cuestiones de la segunda guerra mundial. Puede que sea una reminiscencia de «El hombre en el castillo», la novela con la que Philip K. Dick ganó el Premio Hugo unos años antes.

Pero, ¿qué es Ubik? 

Es una palabra que no está en el diccionario. En latín hay una que se le parece: «ubique» que significa «en todas partes». 

Al comienzo de cada capítulo se hace referencia a Ubik como un producto de consumo de gran utilidad, desde un dentífrico, un sujetador o un crédito bancario, pero Ubik es más que todo eso, lo es todo:

“Yo soy Ubik. Antes de que el universo existiera , yo existía. Yo hice los soles y los mundos. Yo creé las vidas y los espacios que habitan. Yo cambio de lugar a mi antojo. Van donde yo dispongo y hacen lo que yo les ordeno. Yo soy el verbo y mi nombre no puede ser pronunciado. Es el nombre que nadie conoce. Me llaman Ubik, pero Ubik no es mi nombre. Soy. Seré siempre” .

Philip K. Dick.

A parte de estas consideraciones, debemos valorar la novela como una creación extraordinaria, adelantada a su tiempo. Imagino a los lectores de 1969 leyendo los viajes entre la vida y la muerte, entre el espacio y el tiempo. Una genialidad.

La edición que tengo entre manos tiene una reseña muy acertada de Terry Gilliam: 

“Para todo aquel que esté perdido en las realidades eternamente multiplicadas del mundo moderno, recordad: Philip k. Dick ya ha estado allí”.

Terry Gilliam.

¿Te gustan las novelas de Philip K. Dick? ¿Cuál me recomendarías?


El hombre en el castillo: un libro maravilloso.

Cuántas novelas de ciencia ficción se han creado desde la eterna pregunta:

“¿Y si….?”

Supongo que Philip K. Dick se preguntó: ¿Y si la segunda guerra mundial la hubiera ganado el eje Alemania, Italia y Japón?

Supongamos por un momento que los Estados Unidos de América estuvieran ocupados por japoneses y alemanes, unos desde la costa oeste y los otros desde la este, compartiendo este gran territorio con sus dispares formas de ver el mundo, pero unidos por un mismo destino.

«El hombre en el Castillo» es una ucronía que se publicó en 1962. Se trata de una ucronía ambientada en los antiguos estados unidos quince años después de la guerra mundial.

Las ucronías, también llamadas novelas históricas alternativas, surgen en el momento en que su creador se pregunta: “¿y si..? desde un punto en los hechos de la historia suceden de otra manera.

Ese punto se conoce como punto Jonbar o punto de divergencia. Se denomina así en honor a John Barr, personaje de un relato de Jack Williamson.

Jack Williamson fue uno de los grandes escritores estadounidenses del siglo pasado galardonado con el Gran Maestro Nébula por la SFTWA.

Volvamos a nuestra realidad alternativa.

¿Qué hubiera ocurrido en el caso de que alemanes y japoneses gobernaran el mundo?

La idea es sumamente atractiva desde el prisma de la ciencia ficción. Este es el gran mérito de Philip K. Dick.

En muchas novelas o películas esta realidad alternativa se utiliza para crear variantes sobre un guión, sin embargo en El hombre en el castillo se aborda de lleno, mientras se suceden varios hilos argumentales.

Bajo un contexto histórico y político muy distinto al real, la novela transita por las inquietudes de los personajes involucrados creando historias relacionadas en sus propias inquietudes; digamos que la parte ideológica de los contendientes no es tan relevante.

«El hombre en el castillo» supuso el germen de mi novela: «El carámbano rojo».

La idea de crear una realidad alternativa sobre mi país me convenció de pleno. Era una apuesta arriesgada, pero no dudé en lanzarme al procesador de textos y comenzar a escribir sobre una ucronía ambientada en España en 1960. 

El punto jonbar se había producido en la guerra civil española, y la nueva línea argumental de la historia nos traslada a una Europa dominada por el sistema comunista, donde España, tras ganar la guerra a Franco, participa en una conferencia de repúblicas comunistas unidas a la madre Rusia.

A partir de aquí, la tinta corrió sin parar y surgió un mundo distinto al que hemos conocido. Quise poner a los lectores bajo una alternativa que tal vez no habrían imaginado.

El hombre en el castillo, premio Hugo a la mejor novela en 1963.

Una inquietante modo de ver a la sociedad norteamericana: bajo el dominio japonés y alemán, también rivales durante el relato.

Es singular y curioso ver dominada a una sociedad dominante. Las ucronías nos confieren estas licencias, y supongo que generan controversias entre los lectores dependiendo de su sensibilidad ante la alteración de los hechos en la medida de la importancia que le den a sus principios en relación a hechos históricos o políticos; pero no olvidemos que hablamos de ficción, de ciencia ficción.

En «El hombre en el castillo» se hace referencia a una novela ficticia: «La langosta se ha posado». Otra gran idea del autor, pues utiliza esta novela como vínculo e hilo conductor entre los personajes. Se trata de un libro que también muestra un mundo alternativo donde el Eje perdió la guerra.

Esta fue otra idea que me gustó, y que en cierto modo utilicé en «El Carámbano rojo». 

El hecho de que una novela dentro de una novela pudiera tomar un protagonismo relevante sobre los hechos, algo similar a una pequeña biblia que guía a los seguidores de la parte insurgente del sistema.

«El hombre en el castillo» se ha llevado a la pantalla gracias a Amazon en una serie televisiva en 2015.

Según la propia compañía el episodio de lanzamiento de la serie fue el más visto de todos los producidos por Amazon.

Para mí era evidente que fuera así, pues creo que la adaptación al cine debía haberse hecho desde hace muchos años pues una multitud de seguidores esperábamos ansiosos a ver en imágenes «El hombre en el castillo».

Supongo que si no se llevó antes a la gran pantalla fue porque a ningún productor le agradaba ver al pueblo estadounidense dominado por las naciones que llevaron al mundo a un holocausto, pero de eso tratan las ucronías, de realidades alternativas, que no siempre tienen que ser utópicas.

¿Te gustan las ucronías?

¿Has leído «El hombre en el castillo»?

¿Has leído «El carámbano rojo»?

Otras obras del autor: «Ubik».


Suscríbete y compartiremos ciencia ficción.