Zen en el arte de escribir.

Zen en el arte de escribir. Obra de referencia para escritores.

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Obra referente para todo aquel que quiera aprender de un gran autor.


Hoy me levanté para ir a trabajar como otro día cualquiera. Era un día frío y lluvioso de noviembre, de esos en lo que te cuesta más salir de la cama.

La noche la pasé inquieta, no en vano, la tarde anterior había asistido al funeral por la muerte del hijo de un amigo: una de esas pérdidas que solo la Iglesia, bajo los preceptos de la muerte de Cristo, es capaz de explicar.

Aparqué el coche frente a uno de los muros que limitan el cementerio de San Amaro. Es un lugar precioso con vistas al mar que está cerca de la oficina.

Noviembre y el muro, con todos aquellos nichos vacíos, esperando a que los vivos entremos cuando muramos.

Entonces recordé que hoy era seis de noviembre, el día el en que mi padre hubiera cumplido ochenta y seis años, de haber vivido estos últimos veintidós.

Subí la cuesta que bordea el cementerio por la parte norte, y jadeando, imaginé cuál sería el aspecto físico de mi padre. Por un momento, reflexioné sobre él, determinando una vez más, que fue una de las pocas personas que me ha querido de verdad.

Solo fueron unos segundos, tal vez unos minutos. Todos sabemos que estos pensamientos son tan trascendentales que no advertimos bien cuánto tiempo permanecen en nuestra mente.

De mi mochila saqué el libro que pensaba leer desde hace semanas. Una novela de Ray Bradbury Se trataba de Zen en el arte de escribir.

Su introducción me resultó reveladora. El último párrafo dice así:

“Espero encontrarme con H.G. Wells o tener la compañía de Jules Verne. Cuando trabajo en un espacio viviente entre los dos, entro en éxtasis. (…)

Mis melodías y números están aquí. Han llenado mis años, los años en que rehusé morirme. Y para eso mismo escribo, escribo, escribo, al mediodía o a las tres de la mañana.

Para no estar muerto”.

Ray Bradbury.

El libro que tenía entre mis manos era Zen en el arte de escribir.

En este volumen podrás encontrar numerosas experiencias con las que su autor generó las ideas de sus novelas.

Tendrás referencias del tan nombrado muso, ese ser que mítico que visita a los escritores cuando están trabajando en algún relato, o en una noche estrellada, o tal vez al alba antes de que su mente se haya convertido en una máquina racional que gobierna los quehaceres diarios.

Cuando concluyas su lectura serás consciente que un escritor no se forja en dos días; más bien en toda una vida.

Comprobarás que su pasión por escribir nació desde muy pequeño y ya desde niño se dedicó a escribir relatos. 

Entenderás que escribir es un arte imposible de realizar sin pasión, sin disfrutar de la propia tarea que afrontas al ponerte delante del  papel en blanco siendo tú mismo.

Sentirás, si no sientes ya, que escribir es algo que nos aferra a la vida desde un prisma diferente, nos evade de toda esa amalgama formada por los acontecimientos rutinario de la vida corriente.

A Ray Bradbury se le conoce principalmente por sus novelas de ficción y fantasía, sin embargo uno de los consejos que más me sorprendieron de Zen en el arte de escribir fue este:

“Lea usted poesía todos los días. La poesía es buena porque ejercita músculos que se usan poco. Expande los sentidos y los mantiene en condiciones óptimas. Conserva la conciencia de la nariz, el ojo, la oreja, la lengua y la mano. Y, sobre todo, la poesía es metáfora o símil condensado. Como las flores de papel japonesas, a veces las metáforas se abren a formas gigantescas. En los libros de poesía hay ideas por todas partes; no obstante, que pocos maestros del cuento recomiendan curiosearlos”.

Ray Bradbury.

Escribir nos alimenta, nos da la vida. Siempre hay que hacerlo con garra y entusiasmo. Todo aquello que odiamos o amamos ha de salir de nosotros para darle forma cuanto antes. Cada mañana ha de ser ese momento en el que deseamos estar frente al papel en blanco y que podamos viajar con ellos (nuestros personajes) y encontrarnos con vosotros (los lectores).

Todas las mañanas salto de la cama y piso una mina. La mina soy yo. Después de la explosión, me paso el resto del día juntando los pedazos. Ahora les toca a ustedes. ¡Salten!

Ray Bradbury.

Si quieres saber más sobre la obra de Ray Bradbury

Aquí hay más consejos sobre el proceso creativo.

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3 opiniones en “Zen en el arte de escribir.”

  1. Un al poetico y un cierto romanticismo son otros rasgos persistentes en la obra de Ray Bradbury, si bien sus temas estan inspirados en la vida diaria de las personas. Por sus peculiares caracteristicas y tematicas, su obra puede considerarse como exponente del realismo epico, aunque nunca la haya definido de este modo. Si bien a Bradbury se le conoce como escritor de ciencia ficcion, el mismo declaro que no era escritor de ciencia ficcion sino de fantasia y que su unica novela de ciencia ficcion es

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