El hombre de las cavernas.

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No hace mucho tiempo escuché una frase que se me quedó grabada:

¿Por qué hacer las cosas bien cuando puedes hacerlo mal?

Parece absurdo…

En mi empresa llevábamos unos años dirigidos por un déspota con galones heredados. Es el clásico niño de papá. Un tipo sin escrúpulos que puede romper todo lo que tenga a su alcance porque sabe que nunca tendrá un castigo. 

Supongo que desde niño haría lo mismo en su casa: romper juguetes mientras sus padres le dejaban o bien le ignoraban, vete tú a saber.

Así se forjan los mediocres que tienen bajo su mando a miles de empleados. Papá te enchufa en la empresa donde se forjó durante toda una vida, te da todas las posibilidades para que estudies una carrera y te pone en bandeja un puesto de relevancia. Seguramente sea ese el error. 

Los grandes líderes se han forjado tras muchas derrotas pero cuando lo tienes todo de tu mano y no arriesgas nada, te conviertes en un inepto.

Este fue el tipo de personaje que tuvimos que soportar durante años. 

Realmente disfrutaba con su fuerza y mando, hacía las cosas del revés, solo para comprobar si estabas de su lado, incondicionalmente. No demostraba inteligencia porque no la tenía, simulaba ser buena persona y una camarilla de súbitos le rodeaba y reía sus chistes por un sueldo digno.

¿Por qué hacer las cosas bien cuando se pueden hacer mal?

Explicado queda.

Con estos mimbres se hiló en alguna medida El hombre de las cavernas, un relato de la novela Club de lectura

No es que este absurdo directivo fuera el hombre de las cavernas, no, no es eso. Más bien su gestión, y por qué no decirlo, la de la mayoría de los mandatarios de este mundo llamado Tierra. 

Esto me llevó a imaginar que mientras nos extinguimos como especie, tal vez evolucionemos lo suficiente como para crear seres de inteligencia artificial.

Artificial, suena mal, suena frío, suena poco creíble y sin sentimientos, pero eficaz.

Fueron ellos, los robots (que también suena a metal y tornillo) los que al final salvaron a la humanidad. Y no es cuestión de ser negativo, sino más bien realista: como especie no tenemos futuro.

El hombre de las cavernas es una persona al margen de la civilización dirigida por seres artificiales; mientras que los humanos somos un vestigio de una antigua sociedad incapaz de solucionar nuestros propios problemas. 

Te invito a leerlo en Club de lectura.


Aquí puedes escuchar el podcast:

Ir al capítulo anterior: Escribir relatos cortos.

Ir al capítulo siguiente. Historias de misterio.

Este relato se incluye en el libro Club de lectura.

El hombre de las cavernas también se ha publicado de forma individual.


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