El hombre en el castillo: un libro maravilloso.

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Cuántas novelas de ciencia ficción se han creado desde la eterna pregunta:

“¿Y si….?”

Supongo que Philip K. Dick se preguntó: ¿Y si la segunda guerra mundial la hubiera ganado el eje Alemania, Italia y Japón?

Supongamos por un momento que los Estados Unidos de América estuvieran ocupados por japoneses y alemanes, unos desde la costa oeste y los otros desde la este, compartiendo este gran territorio con sus dispares formas de ver el mundo, pero unidos por un mismo destino.

«El hombre en el Castillo» es una ucronía que se publicó en 1962. Se trata de una ucronía ambientada en los antiguos estados unidos quince años después de la guerra mundial.

Las ucronías, también llamadas novelas históricas alternativas, surgen en el momento en que su creador se pregunta: “¿y si..? desde un punto en los hechos de la historia suceden de otra manera.

Ese punto se conoce como punto Jonbar o punto de divergencia. Se denomina así en honor a John Barr, personaje de un relato de Jack Williamson.

Jack Williamson fue uno de los grandes escritores estadounidenses del siglo pasado galardonado con el Gran Maestro Nébula por la SFTWA.

Volvamos a nuestra realidad alternativa.

¿Qué hubiera ocurrido en el caso de que alemanes y japoneses gobernaran el mundo?

La idea es sumamente atractiva desde el prisma de la ciencia ficción. Este es el gran mérito de Philip K. Dick.

En muchas novelas o películas esta realidad alternativa se utiliza para crear variantes sobre un guión, sin embargo en El hombre en el castillo se aborda de lleno, mientras se suceden varios hilos argumentales.

Bajo un contexto histórico y político muy distinto al real, la novela transita por las inquietudes de los personajes involucrados creando historias relacionadas en sus propias inquietudes; digamos que la parte ideológica de los contendientes no es tan relevante.

«El hombre en el castillo» supuso el germen de mi novela: «El carámbano rojo».

La idea de crear una realidad alternativa sobre mi país me convenció de pleno. Era una apuesta arriesgada, pero no dudé en lanzarme al procesador de textos y comenzar a escribir sobre una ucronía ambientada en España en 1960. 

El punto jonbar se había producido en la guerra civil española, y la nueva línea argumental de la historia nos traslada a una Europa dominada por el sistema comunista, donde España, tras ganar la guerra a Franco, participa en una conferencia de repúblicas comunistas unidas a la madre Rusia.

A partir de aquí, la tinta corrió sin parar y surgió un mundo distinto al que hemos conocido. Quise poner a los lectores bajo una alternativa que tal vez no habrían imaginado.

El hombre en el castillo, premio Hugo a la mejor novela en 1963.

Una inquietante modo de ver a la sociedad norteamericana: bajo el dominio japonés y alemán, también rivales durante el relato.

Es singular y curioso ver dominada a una sociedad dominante. Las ucronías nos confieren estas licencias, y supongo que generan controversias entre los lectores dependiendo de su sensibilidad ante la alteración de los hechos en la medida de la importancia que le den a sus principios en relación a hechos históricos o políticos; pero no olvidemos que hablamos de ficción, de ciencia ficción.

En «El hombre en el castillo» se hace referencia a una novela ficticia: «La langosta se ha posado». Otra gran idea del autor, pues utiliza esta novela como vínculo e hilo conductor entre los personajes. Se trata de un libro que también muestra un mundo alternativo donde el Eje perdió la guerra.

Esta fue otra idea que me gustó, y que en cierto modo utilicé en «El Carámbano rojo». 

El hecho de que una novela dentro de una novela pudiera tomar un protagonismo relevante sobre los hechos, algo similar a una pequeña biblia que guía a los seguidores de la parte insurgente del sistema.

«El hombre en el castillo» se ha llevado a la pantalla gracias a Amazon en una serie televisiva en 2015.

Según la propia compañía el episodio de lanzamiento de la serie fue el más visto de todos los producidos por Amazon.

Para mí era evidente que fuera así, pues creo que la adaptación al cine debía haberse hecho desde hace muchos años pues una multitud de seguidores esperábamos ansiosos a ver en imágenes «El hombre en el castillo».

Supongo que si no se llevó antes a la gran pantalla fue porque a ningún productor le agradaba ver al pueblo estadounidense dominado por las naciones que llevaron al mundo a un holocausto, pero de eso tratan las ucronías, de realidades alternativas, que no siempre tienen que ser utópicas.

¿Te gustan las ucronías?

¿Has leído «El hombre en el castillo»?

¿Has leído «El carámbano rojo»?

¿Tienes alguna idea para una ucronía?


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