El síndrome del impostor

El síndrome del impostor

…y otros impostores.

Cuando hablamos de un conjunto de signos o fenómenos reveladores de una situación generalmente negativa y lo unimos al suplantador de una persona que se hace pasar por quién no es, nos hallamos ante el síndrome del impostor.

Esta anomalía es bastante conocida entre los artistas, deportistas, pero también está extendida entre trabajadores de cualquier ramo.

Pero sin duda donde mayor desempeño tiene es en aquellas actividades que no son medibles, en las que el propio autor de la actividad no puede comprobar si sus resultados son válidos.

El síndrome del impostor aplicado a escritores

En el caso del síndrome del impostor aplicado a escritores.

Es evidente que los buenos o malos resultados se ofrecen por las ventas, pero un creador de novelas (o de esculturas, pinturas, música, arte en general) no tiene porqué ser un buen vendedor, ni siquiera conocer los entresijos del marketing y la publicidad.

Para eso hay otros profesionales, y si el creador del arte no utiliza esas herramientas, recibe el golpe de la derrota, y aquí es donde interviene el síndrome del impostor.

¿Cómo saber si tengo el síndrome del impostor?

El síndrome del impostor es un tipo que te dice que no sabes escribir, que hay mucha competencia, que quién controla los medios de comunicación o invierte miles de euros en publicidad siempre llegará antes, que quién tiene contactos o amigos en la esfera de tu arte te dará el empujón necesario para llegar al objetivo, y bueno…, nadie puede decir que esto no sea verdad, pero el impostor, que eres tú mismo diciéndote estas cosas, consigue que dejes de escribir.

Detengámonos un momento en ese instante, dónde oyes la voz que te dice: déjalo, no te lee nadie, es un gasto inútil de tiempo. Dedícate a ganar un sueldo digno, crea una familia, ten hijos y un mes de vacaciones, relájate y camina por la senda hasta el fin de tus días, allá en la vejez, con suerte tendrás nietos, y una pareja que te quiere, y bueno…, nadie puede decir que esto tampoco sea un adecuado desenlace.

Por lo que todo depende de ti.

¿Cómo combatir el síndrome del impostor?

Creo que la respuesta a ambos argumentos es la vocación, llamémoslo así, la pasión desinteresada por una actividad de la que no esperas nada, arriesgar por el hecho de sentirse mejor, dejar a un lado los pensamientos negativos que el impostor fundamenta en el éxito.

Ningún escritor debería crear pensando en el dinero, queremos que nos lean, por supuesto, queremos tener visibilidad, aparecer en el periódico o en la televisión, pero si lo hacemos es porque durante muchas horas, días, meses y años hemos estado delante de un teclado creando historias, emitiendo un mensaje, deseamos que nos escuchen, compartir esa experiencia que tanto ocupa nuestras vidas.

Sí, puede que también deseemos una compensación económica, pero si lo planteamos desde ese punto, fracasaremos siempre.

Por esto, al tipo ese que de vez en cuando viene con los vanos argumentos de que no vales, solo puedes responderle que te gusta lo que haces, que seguirás haciéndolo por sentir esa satisfacción, que cada día lo harás mejor por el simple hecho de que la práctica convierte al aprendiz en experto; y si algún día una novela tuya sale a la luz y tiene miles o millones de lectores, pues ellos serán los primeros recompensados.

Y luego están los otros impostores…

Estos son más reconocibles, menos embaucadores, tienen rostro, no son la voz interior que te sorprende y mortifica. Los encuentras un día en una cafetería, cuando por casualidad hablas de tu vocación por la escritura.

Te preguntan cuántos ejemplares vendes al mes 0 si vives de la escritura. Cuestionan el sistema (ese de los agentes, editoriales y amiguetes que consiguen que tengas éxito), te hablan de que no hay nada nuevo bajo el sol, y te dan a entender que es absurdo y poco rentable.

Con los impostores de carne y hueso, esos que ni siquiera juntan cuatro palabras en una máquina de escribir, lo mejor es sonreírles, asentir, dejar que desparramen sobre la mesa sus argumentos, y despedirse educadamente.

En definitiva, si eres o te sientes escritor, y el hecho de crear historias te satisface, no lo dejes, obvia esa voz interior que te aconseja renunciar.

Despide de tu vida a esas personas que, por envidia o desafecto, no ven en ti la pasión.

Dedica un poco de tiempo todos los días a escribir, no te puede hacer mal, tal vez el día menos pensado encuentres tu destino.


Consejos para escribir un libro.

Psicología y Marketing. Consigue tus objetivos.

Relato Superman.


Acabo de apagar el televisor. 

Solo veo los programas informativos cuando almuerzo, para tener algo de compañía; no es que la televisión sea el mejor medio de comunicación, para mí es como un hilo musical. 

Todos estos programas suelen comentar las mismas noticias, y dependiendo de su tendencia ideológica, plantean los hechos desde su propia perspectiva, lo que me parece un claro error porque mantiene a la población dividida y desinformada. 

Una cosa es la información y otra la opinión. 

Luego llegan las noticias de sucesos, un compendio de acontecimientos de lo más abominable, donde se recrean todo tipo de delitos con las declaraciones de familiares, vecinos y viandantes allegados a la víctima. 

Es aquí cuando apago el televisor. Son hechos que no soporto; creo  que no deberían comunicarse como casos individuales. La noticia en sí, en mi modesta opinión, debería ser que la corrupción, violación o extorsión aumentan y se toman determinadas medidas. 

Porqué escribí el relato Superman.

Algo que en su conjunto te informe de que hay un problema de una magnitud determinada y que se está investigando y valorando para erradicarlo. Todo lo demás es un salseo repugnante para aumentar audiencia. Está demostrado que a la gente le gusta ver la tragedia  como un serial de película. 

Yo no puedo; es más, cuando veo estas informaciones lo primero que me viene a la cabeza es tomar la justicia por mi mano.

De esta manera surgió Superman, un relato de Club de Lectura.

Asesinos, dementes, delincuentes, violadores… todo me conduce a la venganza.

Venganza, ese sentimiento del que solemos rehuir porque nos hace sentir mal; mejor apagamos el televisor, suspiramos y lo dejamos en manos de las fuerzas de seguridad. 

Bien, pero y si fuéramos uno de esos superhéroes y pudiéramos tomar la justicia por nuestra mano, con el convencimiento de que estás eliminando un problema. 

El asunto en sí es de mayor envergadura, eso nadie lo discute. Los pecados capitales que el ser humano sostiene desde su existencia no han desaparecido con la ley del Talión, pero ¿la alternativa es esperar?

Mi personaje es el tipo de persona que concibe la venganza como la solución, no es un justiciero, pero tiene el gen (llamémoslo como queramos) para asumir la responsabilidad de ejecutar al malhechor. 

A partir de aquí…, lo mejor es que leáis Superman en Club de lectura.


Historias de misterio.

Relato de misterio, Heterocromía.

Heterocromía.

Hoy os vengo a hablar de Heterocromía, dicho así suena extraño, no es más que el título de uno de los relatos que aparecen en Club de lectura, novela que se desarrolla en una biblioteca, donde un grupo de compañeros se reúnen todos los viernes para compartir novelas.

Relato de suspense.

La heterocromía es un defecto de origen congénito que siempre me ha parecido inquietante.

Seguro que habéis coincidido con alguien que tiene los ojos de distinto color.

El personaje principal de este relato también tiene esta anomalía, pero realmente la historia se forjó por otros motivos…

Hace un par de años me pidieron que formara parte del jurado en un concurso literario. Los participantes eran chicos de entre doce y catorce años.

La tarea me pareció interesante y acepté encantado.

Historias de misterio.

Uno de los relatos me dejó especialmente turbado, hablaba de un secuestro.

La protagonista, una chica adolescente, fue apresada y conducida a una nave; tras la violación, su secuestrador la retuvo allí hasta que dio a luz.

La narración era en primera persona, lo cual te hacía percibir que la distancia entre el autor y el personaje se estrechaba tanto que era imposible no pensar que ambos eran la misma persona. 

Los relatos estaban firmados con un pseudónimo, por lo que no podía asegurar que el autor fuera una mujer, sin embargo estaba convencido de ello. 

La descripción de los hechos, los sentimientos narrados, más allá de lo que el estilo pudiera ofrecer la obra, me embargaron. 

Sin duda la historia me impactó. Historias de misterio.

Pasadas unas semanas, se convocó la entrega de premios. El autor o autora estaba entre los agraciados, y asistí con el ánimo de poder desvelar algo de lo que mi mente había fraguado. 

Suponía que una chica había sido violada, y que había tenido el valor de escribirlo para un concurso…

Sí, lo sé, soy demasiado fantasioso; y al fin y al cabo, hay que reconocer, que hoy en días los chavales consumen tanta información que ¿por qué no podrían escribir con ese acierto un secuestro y una violación? 

Historias de misterio.

Sin duda me estaba haciendo una idea demasiado macabra de aquellos acontecimientos, pero nada me costaba intentar descubrirlo cuando conociera a la chica, porque efectivamente, era una chica quien recogió el premio.

Por fin pude conocerla, le di la enhorabuena y entonces…

Entonces… escribí Heterocromia.

Uno de mis relatos preferidos, que os invito a leer en la novela Club de lectura.


Heterocromía es un relato que puedes encontrar en este libro.



Este relato también se ha publicado individualmente.

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El hombre de las cavernas.

Historias de ciencia ficción.

No hace mucho tiempo escuché una frase que se me quedó grabada:

¿Por qué hacer las cosas bien cuando puedes hacerlo mal?

Parece absurdo…

En mi empresa llevábamos unos años dirigidos por un déspota con galones heredados. Es el clásico niño de papá. Un tipo sin escrúpulos que puede romper todo lo que tenga a su alcance porque sabe que nunca tendrá un castigo. 

Supongo que desde niño haría lo mismo en su casa: romper juguetes mientras sus padres le dejaban o bien le ignoraban, vete tú a saber.

Así se forjan los mediocres que tienen bajo su mando a miles de empleados. Papá te enchufa en la empresa donde se forjó durante toda una vida, te da todas las posibilidades para que estudies una carrera y te pone en bandeja un puesto de relevancia. Seguramente sea ese el error. 

Los grandes líderes se han forjado tras muchas derrotas pero cuando lo tienes todo de tu mano y no arriesgas nada, te conviertes en un inepto.

Este fue el tipo de personaje que tuvimos que soportar durante años. 

Realmente disfrutaba con su fuerza y mando, hacía las cosas del revés, solo para comprobar si estabas de su lado, incondicionalmente. No demostraba inteligencia porque no la tenía, simulaba ser buena persona y una camarilla de súbitos le rodeaba y reía sus chistes por un sueldo digno.

¿Por qué hacer las cosas bien cuando se pueden hacer mal?

Explicado queda.

El hombre de las cavernas.

Un relato sobre el futuro de la humanidad. Incluido en el libro: Club de lectura.

No es que este absurdo directivo fuera el hombre de las cavernas, no, no es eso. Más bien su gestión, y por qué no decirlo, la de la mayoría de los mandatarios de este mundo llamado Tierra. 

Esto me llevó a imaginar que mientras nos extinguimos como especie, tal vez evolucionemos lo suficiente como para crear seres de inteligencia artificial.

Artificial, suena mal, suena frío, suena poco creíble y sin sentimientos, pero eficaz.

Un relato que evoca las historias de Asimov en Yo, Robot.

Fueron ellos, los robots (que también suena a metal y tornillo) los que al final salvaron a la humanidad. Y no es cuestión de ser negativo, sino más bien realista: como especie no tenemos futuro.

El hombre de las cavernas es una persona al margen de la civilización dirigida por seres artificiales; mientras que los humanos somos un vestigio de una antigua sociedad incapaz de solucionar nuestros propios problemas. 

Te invito a leerlo en Club de lectura.


Aquí puedes escuchar el podcast:

Ir al capítulo anterior: Escribir relatos cortos.

Ir al capítulo siguiente. Historias de misterio.

Este relato se incluye en el libro Club de lectura.

El hombre de las cavernas también se ha publicado de forma individual.

 


Escribir relatos cortos.

Error mágico, un relato del libro Club de lectura.

Hace unos días publiqué mi primer podcast. Hablaba de un duende que me despertaba en la madrugada y me decía que tenía que escribir, que no fuera un vago. 

El duende tiene razón, pues a esas horas tan vespertinas es cuando estoy más lúcido. 

También hablé de contaros mis secretos, bueno…, no es tanto un secreto sino más bien cómo funciona el proceso creativo, eso de las ideas que tanto se comenta en el mundillo de los talleres de escritura. No obstante, luego os contaré un secreto.

Para mí las ideas son un mezcladillo de pensamientos o experiencias que por alguna razón borbotean en mi mente antes de que amanezca. 

Hablemos de la musa. Escribir relatos cortos.

Cuando hablo de duende no me refiero al conocido muso o musa, según se le quiera poner el atractivo de género, ese ser mitológico que te sopla al oído el argumento con el que tendrás éxito: la famosa idea para un Best seller.

El muso como tal no existe, suele aparecer mientras tecleas como un loco en una sala solitaria y te duelen los dedos de tanto trabajar…, en esas condiciones, reconozco que lo he visto; asomaba sus ojillos entre las propias líneas del texto, pero no llevaba melena ni musculosos bíceps, ni siquiera era una mujer.

Con uno de esos potajes de sensaciones, pensamientos y experiencias fue como empecé a escribir Error Mágico, uno de los relatos de la novela Club de lectura.

Hacía unos días que venía sufriendo la congoja…, una amiga me había dicho que tenía cáncer: el puto cáncer (perdón por la expresión). 

¿Quién no conoce algún caso? familiares, amigos, compañeros de trabajo, ¡Dios mío! Es una lacra.

Esta enfermedad lleva tanto tiempo entre nosotros, que lo hemos asumido, no digo como cotidiano, pero sí como algo común porque realmente lo es.

Mi amiga tenía cáncer y yo no quería que lo tuviera. Parece una tontería, me refiero a pensar que puedes hacer algo para que no lo tenga. Es infantil, pero en ese momento me encontraba frente a mi teclado, impotente, sin saber qué hacer.

Unos días antes había visitado Nueva York, espléndida ciudad, que siempre quise visitar, y que por distintas razones pensaba que nunca lo haría; fue como un sueño realizado. 

Manhattan y sus los rascacielos te hacen sentir que observas una constelación.

El cáncer, lo pequeño que somos en un mundo tan extenso, y lo grandes que son nuestros sentimientos. 

Marta debía salvarse. Yo lo conseguiría escribiendo un relato que quién sabe si algún día llegaría a publicarse.

Y Marta se convirtió en Grace, el personaje principal de Error mágico, un relato que os invito a leer.

Ella no sabe nada de esto, pero para mí fue un reconocimiento a una amistad, una forma absurda de salvarla, y os puedo decir un secreto: está totalmente sana.

Aquí puedes escuchar el podcast:

Os espero en el siguiente podcast.

Ir a capítulo anterior: Ideas para escribir.



Ideas para escribir un libro.

EL DUENDE.

Cómo surge la idea de escribir un libro: Club de lectura.

En ocasiones me comentan cómo me invento las historias, de dónde saco las ideas; amigos y compañeros me miran perplejos cuestionando si tomo algún alucinógeno para motivar la imaginación.

Sonrío y me dejo llevar por la conversación. No quiero parecer presuntuoso ni ponerme en modo “escritor”, el petulante servidor de la cultura que mira hacia el cielo como si fuera un elegido.

No obstante, siempre me gusta compartir una experiencia.

Se trata de eso, de pasar un buen rato.

Te cuento una confidencia pero no se lo digas al implicado; tu interlocutor asegurará que quedará en secreto, cuando todo el mundo sabe que los secretos son los deliciosos tesoros que desvelar con sumo cuidado a otro compañero que asegurará preservarlo.

Es la moneda de cambio con la que vivimos.

Relatos cortos.

En mis historias, y supongo que en las de cualquiera, hay un porcentaje de realidad.

Esa porción depende del caso, de la situación, del género de la novela.

No es lo mismo hablar desde una costelación en la que se desintegra el anillo de un planeta a diez mil años luz de la tierra, que conversar en la habitación de tu amante después de hacer el amor.

Ideas para escribir un libro

La ciencia ficción se presta menos a situaciones reales que haya vivido el autor, y en la novela romántica se identifican mejor tales relaciones; seguramente por eso tengan mayor acogida este tipo de historias.

Ahí estaba yo, como tantas mañanas, intentando acallar a ese obstinado duende que me despierta para motivarme con nuevas ideas. Le dije: “anda, déjame un dormir poquito”.

Club de lectura son relatos cortos de ciencia ficción, fantasía y misterio.

Volviendo al caso por el que me puse a escribir este artículo…, todo surgió esta misma mañana; serían las seis, lo sé porque la última ranura de mi persiana siempre queda sin cubrir, y no resplandecía, y en estas fechas del año amanece una hora más tarde.

Haz caso a las señales que invocan dentro de ti.

Él no responde porque realmente no es humano y por lo tanto no sabe hablar.

Es un pesado de cojones (perdón por la expresión). Me reprende: “Levanta, so vago. Luego por el día te quejas de que no escribes o no eres feliz”.

Doy un par de vueltas y le ignoro, pero ahí sigue presionándome sobre la manta, con su dulce aliento.

La rejilla de la persiana cobra algo de luminosidad, para entonces el duende ha conseguido que mi mente escapara de la cotidianidad, del solemne aburrimiento que me espera en una jornada de trabajo en la oficina.

Finalmente le digo: “Lo sé, lo sé, llevas razón, debo esforzarme. Escribiré”.

Y entonces, busco un lugar apartado en la soledad de la mañana y me pongo a escribir.

Es duro comenzar. Te sientes agarrotado, como el corredor que sale a esas mismas horas con un frío del carajo. Un par de kilómetros más tarde los músculos ya están calientes.

No olvido la premisa, os contaré mis secretos. Os contaré cómo surgieron las historias de mis novelas.



Ir al capítulo siguiente: Escribir relatos cortos.

Este libro es muy bueno para mejorar y encontrar ideas para escribir un libro.

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Carta a Benito Pérez Galdós.

Benito Pérez Galdós Biografía.

Siempre me ha interesado ese proceso que nos invoca a la lectura.

Me gustaría conocer vuestra opinión o más bien, vuestra experiencia.

¿Cómo llegasteis a interesaros por la literatura? ¿Cuál fue el autor propulsor en este bello arte?

¿Quién consiguió animaros a la lectura?

Me he animado a contaros mi experiencia con una carta a Benito Pérez Galdós.

Al final del artículo os dejo un resumen de la biografía de Benito Pérez Galdós.

Benito Pérez Galdós Biografía.

Los primeros recuerdos que tengo sobre la literatura fueron tristes.

En la escuela tuve que aprender a leer con un ojo tapado. No entendía muy bien porqué me tenían que cubrir el ojo con el que mejor veía, pero fue así como empecé a leer cuentos e historias: con gafas y un parche marrón con una ventosa que se pegaba a una lente.

Aquello fue un verdadero fastidio. Mi tendencia hacia las letras declinó en favor de los números.

Las fórmulas matemáticas eran menos extensas y más conceptuales, ejercían un menor esfuerzo a mi vista, que nunca se recuperó del todo, pues fui ganando dioptrías hasta bien entrada la pubertad.

En la adolescencia y después de cursar los estudios superiores, todo fue un largo y tortuoso camino, siempre en el peligroso alambre del trapecio de los mil senderos que te depara el destino.

El sosiego y la calma para leer una novela.

Por alguna razón que desconozco, mi tendencia hacia la literatura en general se acrecentó una vez pasaron los vendavales de la juventud, cuando mi mente encontraba el sosiego y la calma para meditar y tener una novela entre mis manos.

Fueron años en los que busqué nuevos autores, me refiero a los que no se ofrecen en la escuela.

Los clásicos de la literatura no tenían atractivo y por ello anduve entre la ciencia ficción, el terror y la fantasía, sin hallar al autor que me sedujera.

Era evidente que los autores no tenían culpa alguna: mi mente aun no estaba preparada para acogerlos.

Allá por los años 90 fui socio de El Círculo de lectores. Recibía mensualmente un lote de novelas: todos aquellos volúmenes quedaron sin concluir con un billete de metro, una servilleta o una tarjeta del fontanero a modo de marcapáginas.

Durante años me afané en encontrar la motivación suficiente, para volver a la literatura, con lecturas erráticas de dispares géneros y autores. 

«La Fontana de Oro», de Benito Pérez Galdós.

Hasta que un día cayó entre mis manos una novela de Benito Pérez Galdós.

Desde aquel momento continué leyendo su obra, gracias a Dios bien extensa, con la seguridad del éxito, con el temor de salir de él, de sus letras, de su ingenio. Leía cada una de sus novelas como un niño que va de la mano de su padre.

Benito Pérez Galdós Biografía.

Sí, tú, Benito, y tu «Fontana de Oro» cambiaron mi vida y la percepción de los hechos, consiguieron mi amor hacia la literatura.

Sí, tú, Benito, fuiste quien ya no me sacó de tus libros hasta que fui lo suficientemente adulto como para saltar a otros autores y disfrutar de toda la literatura.

Sí, tú, Benito, fuiste quien me hizo tan arrogante de querer escribir, de crear historias, de publicar novelas.

Y ahora, cuando ya confío en mis fuerzas, me acerco a la librería y veo toda tu obra y tengo miedo, siento ese vértigo que provocas en mí cuando te leo, porque de los genios se aprende, se discierne y también se teme.

Gracias, Benito.

Biografía de Benito Pérez Galdós:

Benito Pérez Galdós (Las Palmas de Gran Canaria, 10 de mayo de 1843-Madrid, 4 de enero de 1920)​ fue un novelista, dramaturgo, cronista y político español.​

Se lo considera uno de los mejores representantes de la novela realista del siglo xix.

Un narrador capital en la historia de la literatura en lengua española, hasta el punto de ser propuesto por varios especialistas y estudiosos de su obra como el mayor novelista español después de Cervantes.

Cotidianidad de Benito Pérez Galdós.

Benito Pérez Galdós solía llevar una vida cómoda, viviendo primero con dos de sus hermanas y luego en casa de su sobrino, José Hurtado de Mendoza.

En la ciudad, se levantaba con el sol y escribía regularmente hasta las diez de la mañana a lápiz, porque la pluma le hacía perder el tiempo.

Después salía a pasear por Madrid a espiar conversaciones ajenas (de ahí la enorme frescura y variedad de sus diálogos) y a observar detalles para sus novelas. No bebía, pero fumaba sin cesar cigarros de hoja. 

A primera tarde leía en español, inglés o francés; prefería los clásicos ingleses, castellanos y griegos, en particular Shakespeare, Dickens, Cervantes, Lope de Vega y Eurípides, a los que se conocía al dedillo. 

En su madurez empezó a frecuentar a León Tolstói. Después volvía a sus paseos, salvo que hubiera un concierto, pues adoraba la música y durante mucho tiempo hizo crítica musical. Se acostaba temprano y casi nunca iba al teatro. Cada trimestre acuñaba un volumen de trescientas páginas.

Desde la óptica de un Ramón Pérez de Ayala Galdós era descuidado en el vestir, usando tonos sombríos para pasar desapercibido.

En invierno era habitual verle llevando enrollada al cuello una bufanda de lana blanca, con un cabo colgando del pecho y otro a la espalda, un puro a medio fumar en la mano y, ya sentado, completaba la estampa típica de su perro alsaciano junto a él. Tenía por costumbre llevar el pelo cortado «al rape» y, al parecer, padecía fuertes migrañas.


Blog con ideas y consejos para escribir.


 

Novelas que perduran en el tiempo.

Libros de George Orwell.

Los libros de George Orwell son novelas que perduran en el tiempo.

El otro día charlando con un compañero sobre clásicos de ciencia ficción, comentábamos la obra de Orwell como un referente de novelas distópicas.

libros de george orwell
libros de george orwell

A mi amigo y a mí nos gusta la ciencia ficción pero no coincidíamos en determinar si las novelas de Orwell lo son.

Todo depende de si crees que en el mundo aún vivimos bajo sistemas totalitarios, o si crees que los seres humanos estamos vigilados por un ojo incansable que clasifica todas nuestras acciones; entonces, tal vez, no sea ciencia ficción, estaríamos viviendo una distopía…

Sin embargo, sabemos que siguen existiendo países que subyugan a los ciudadanos, y que hay mundos donde todos estamos vigilados.

Por eso hoy quiero recomendarte las novelas de George Orwell.

Los libros de George Orwell más populares son 1984 y Rebelión en la granja: dos críticas a los sistemas políticos opresores que vivió el mundo durante el siglo pasado, y que aún están muy presentes en la actualidad.

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1984 de George Orwell

1984 es una obra maestra publicada en año el 1949 donde podemos reconocer muchas similitudes que se dan en las sociedades actuales. 

Reconocer los conceptos que Orwell destapó como el Hermano mayor: ese ojo que vigila a la sociedad es algo que hoy identificamos de inmediato.

El mérito está en la genialidad de haberlo escrito hace más de 70 años. 

Podemos preguntarnos si es una novela distópica. Creo que sí, porque lleva al personaje principal a las torturas que tanto se dieron durante aquellos años. 

Hoy sin embargo, todo parece más sutil, más alegre, más… divertido. 

Se han hecho programas de televisión que recrean en cierto modo el control de unos personajes para la diversión del público. El ejemplo más claro es el archiconocido Gran hermano.

Esto no es nada frente a la ola que ha inundado el mundo del siglo XXI con el control de la información por los algoritmos de búsqueda tipo Google.

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Rebelión en la granja de George Orwell.

Rebelión en la granja es otra de sus novelas más notables: una sátira que se desarrolla en una granja donde los animales son los personajes en un mundo jerarquizado. Una evidente crítica al sistema comunista.

Las novelas de Orwell son tan reconocibles en la actualidad que hace años se extendió el término Orwelliano para todo lo referente al distópico universo del totalitarismo.

Es indudable que George Orwell se vio condicionado por su experiencia en Barcelona durante la guerra civil española. Él era un hombre de principios que se alistó al bando republicano y participó activamente en la contienda. 

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Homenaje a Cataluña de George Orwell.

En Homenaje a Cataluña habla de su experiencia durante los meses que vivió y sufrió en España.

Más que una novela, es una biografía sobre sus vivencias en el frente de batalla, y sobre todo, es una visión objetiva de los hechos que en muchos casos se tergiversaban en favor de una ideología.

Creo que debería ser una obra de referencia para historiadores y educadores, pero tal vez aún vivamos en un mundo distópico, y exista un Ministerio de la Verdad, otro término que él mismo acuñó en su novela 1984 en el que se reescribía la historia a favor de sus gobernantes.

La honestidad y el coraje con los que Orwell narra lo que allí vivió convierten a este autor en el escritor moral por excelencia.

A George Orwell se le ha relacionado como un autor de ciencia ficción por su visión distópica de los hechos, pero su obra está marcada por la crítica a los sistemas totalitarios preponderantes en el siglo XX. 

Sus novelas perduraran en el tiempo mientras las sociedades no experimenten un cambio radical en este sentido.

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Que no muera la aspidistra de George Orwell.

El capitalismo es otra de sus fuentes de lucha.

Que no muera la aspidistra es  otra novela que lleva al lector a ver a su personaje central como máximo exponente de una lucha individual contra este sistema. 

Algo que visto de esta manera es casi un absurdo. A quién se le ocurriría hoy en día luchar contra un sistema económico en solitario.

¿Deberíamos vender nuestra alma por un “buen” trabajo?

Desde luego no creo que nadie se plantee estas cosas si la alternativa es morir de hambre como le sucedía al personaje principal.

Pero George Orwell es mucho más que un novelista. Es también uno de los ensayistas más importantes de su época.

Cuando nos preguntamos de dónde sacan los escritores sus ideas, es indudable que podemos hallarlas en las propias vivencias, y desde luego Orwell tuvo innumerables experiencias vitales: desempeñó numerosos empleos, sirvió en la policía imperial de India en Birmania y estuvo en la guerra española. Era un aventurero y un idealista. 

Su bagaje como columnista en la BBC es muy extenso, y evidentemente sus ideales le llevaron a crear novelas que pueden parecer distópicas pero son más reales de lo que hoy en día creemos.

Por todo ello Orwell siempre consiguió que me identificase con sus relatos. 

Para mí es una fuente de inspiración que te recomiendo. 

Su influencia ha sido notable en mi novela El sueño de Gark, también catalogada como una ciencia ficción de corte distópico. Pero tal vez no lo sea, y dentro de algunos años estemos inmersos en un mundo controlado por  metabuscadores, y no seamos conscientes de que alguien lo escribió muchos años antes como si se tratara de una advertencia a las trampas que el ser humano se tiende así mismo.

Querido lector, la obra de George Orwell, es hoy, más que nunca, una referencia de lectura para todos los amantes de la buena literatura: es ese mensaje que perdura en el tiempo bajo una estética que agrada al lector.

¿Has leído alguna obra de George Orwell?

Cuéntame en los comentarios qué te ha parecido y si piensas que se puede encuadrar en la ciencia ficción. 

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Lector cero.

Lector cero. Primer borrador de una novela.

¿Qué es un lector cero?

Hace unos días una compañera me dijo que era una de mis lectores cero.

Sorprendido, le pregunté cómo podía ser tal cosa, si bien sabía que no lo era.

Me respondió que, como no había leído ninguna novela mía, era lector cero: cero novelas.

Bromas aparte, me gustaría resaltar la importante labor que representan los lectores cero en la creación de una novela.

Lector cero también conocido como lector beta.

Un lector cero es un compañero, amigo, conocido al que le entregas el texto en formato borrador.

Es la persona de la que esperas sus comentarios, objetivos o subjetivos sobre tu futura creación.

Como escritor he percibido en esta aportación una visión fundamental en el proceso creativo. Los escritores somos subjetivos con nuestros textos, y es meridianamente cierto que, cuatro ojos ven más que dos.

Mi plantilla de lectores cero ha ido variando en el tiempo.

En mi primera novela, Serendipias, solo tuve un lector cero, y fue por el propio interés que una amiga había tomado en la novela, más que por el hecho de que yo fuera consciente de que fuera necesario.

Cuando escribí, El sueño de Gark, tan solo año y medio después, fueron cuatro los lectores cero y en la tercera, El Carámbano rojo, fueron cinco.

En el libro de relatos cortos , Club de lectura, conté con tres lectores cero, pero ya son parte de una plantilla que confío y aprecio.

El confidente es mi última novela. Podría decir que tengo lectores cero consolidados.

Sé que elegí a mis colaboradores de una forma un tanto subjetiva, pero durante este tiempo he podido comprobar la propia profesionalidad de sus comentarios, sin que sus valoraciones, positivas o negativas, me afecten en dicho proceso.

Lector beta.

¿Cómo elegir un lector cero?

Para la elección de un buen lector cero, uno de los requisitos necesarios es que sean lectores.

Es evidente que cuanto más se lee, mejor se puede entender a un escritor, y valorar su obra.

En mi caso en concreto, procuro que sean de profesiones distintas, y a ser posible que no se conozcan entre ellos, aunque en algún caso puedes aprovechar las ideas que generan un par de lectores de forma conjunta como si se tratara de un brainstorming sobre tu novela.

Si eres escritor, deberías utilizar esta herramienta, sin preocuparte en exceso de las distintas interpretaciones.

Cada lector es distinto y percibe cosas diferentes en una misma obra artística; si recibes más de un comentario con la misma apreciación, tómalo en cuenta. En cualquier caso tú eres el autor y tienes la última palabra.

Lector cero profesional.

No debes descartar acudir a un profesional del ramo. Durante los últimos años he encargado esta tarea a personas que no eran capaces de valorar objetivamente las novelas. Necesitas a alguien que te muestre los errores y las virtudes de una forma objetiva, que te entregue un comentario de texto completo, y esto requiere experiencia y dedicación. Es una inversión que hay que plantearse.

Te recomiendo MOLPE como una buena referencia para estos servicios.

Piensa que una obra literaria es un legado que quedará para siempre. Tu novela debería salir al mercado en las mejores condiciones. Un lector profesional es una buena inversión; encontrar a alguien que supla sus servicios es muy difícil.

Lector ideal.

Relacionado con el lector cero, existe la figura del lector ideal. Según se menciona en Mientras escribo, de Stephen King, es una figura fundamental que seguirá de cerca tu borrador; es la persona para la que escribes y que, con cariño y objetividad, te dirá en todo momento qué es lo que ve en tus escritos. En el caso de S. King, es su compañera sentimental, profesional relacionada con el tema en cuestión.

“Los lectores cero son muy recomendables. Cinco o seis personas de confianza. Si consultas a la gente indicada (y aceptan leer tu libro), te enterarás de muchas cosas. Si tiene sentido lo que oyes, haz los cambios. No puedes dejar que participe todo el mundo en tu relato, pero sí la gente más importante”.

Stephen King

Un último consejo: cuida de tus lectores cero, lo merecen. Entregales el borrador bien revisado, sin faltas de ortografía. Sé paciente y espera sus comentarios.

Cuando publiques tu novela, tendrás la satisfacción de dedicarles un ejemplar: un momento muy emotivo.

¿Conoces la figura del lector cero?

Como lector, ¿Te gustaría ser un lector cero?

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La inspiración para escribir.

¿Cómo escribir todos los días?

En ocasiones me comentan de dónde sale la inspiración para escribir una novela.

¿Cuál es el mecanismo que tienen nuestra mente para crear personajes, situaciones, desenlaces o argumentos creativos?

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Inspiración para escritores.

Realmente no existe ningún pozo de ideas donde se puedan recoger, es solo una amalgama que nuestra mente genera gracias a las vivencias.

Por supuesto que existe una cosa que se llama imaginación, como concepto puro e ideal.

¿Cuál es la inspiración para escribir?

Tenemos la capacidad de crear algo que no existe, que nunca hayamos visto, pero lo hacemos a través de cosas que sí hemos visto. Puedes imaginar un perro verde porque conoces ambos elementos, al animal y al color; o puedes imaginar un planeta cuyos habitantes son tricéfalos, porque sabemos sumar cabezas a un cuerpo.

A la hora de generar argumentos, personajes y situaciones ocurre lo mismo. Si hemos vivido o conocido por otras personas o por el cine, o leyendo distintos argumentos, nuestra mente creativa será capaz de multiplicar esas posibilidades.

…y por supuesto cuando tienes una inclinación a escribir, estas cosas ocurren y suelen pasar cuando escribes y lees mucho.

En ocasiones las ideas vienen de golpe como vienen a veces los golpes de la vida y se producen los hallazgos inesperados: las serendipias.

Hoy quería hablarte de una. De cualquier situación desafortunada podemos prevalecer con más fuerza en nuestros cometidos.

Esta fue una situación en la que mi vocación de escritor se hizo más fuerte.

En alguna ocasión me dijeron esto:

cuando se cierra una puerta, se abre una ventana”.

Siempre lo tomé como el consuelo que dan los amigos al enamorado que, roto en su tristeza, recibe el ánimo para continuar un camino sobreponiéndose al revés sufrido.

No desdeñar de este precepto nos da fuerzas para seguir en un periplo con decoro.

Historias para escribir.

Creer en algo que nunca has visto, le llamamos fe y de fe estamos todos justitos. Si la vida te regala la prueba fehaciente de que la ventana se abre cuando la puerta se cerró, aprovéchalo y siéntete afortunado.

Hace unos años realizaba mi actividad en este despacho. Era el responsable del departamento donde trabajaba. Ahí estaba yo valorando cifras y cifras en un mar de números; una actividad de veinte años en la que ya era un experto. Un despacho que no era mío y que ocupaba para aislarme del ruido de la oficina.

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Inspiración para escritores. Santiago G.Torrejón

Una fría mañana de invierno volví a ese despacho. Necesitaba pensar, estar solo. Unos días antes había fallecido mi hermano, y nunca me gustó llorar en público. 

Inspiración para escribir.

Esa misma mañana, con el luto en el alma y la miseria a la que nos condena la ausencia, me comunicaron que era relegado de mis funciones: toda una carrera tirada a la basura. Me enviarían a otro destino aún sin determinar. Mi interlocutor tal vez no entendió que todo aquello me daba igual. Cuando la muerte de un hermano te sobrecoge, qué importancia tiene un puesto de trabajo.

Meses después ese despacho, que nunca fue mío, que siempre quise, fue desmantelado; se convirtió en una amplia sala de reuniones que luego quedó deshabitada por otro de los innumerables cambios que se estaban dando en la empresa donde trabajo. Una buena sala de reuniones que ha quedado aislada en una planta sin personal, solitaria y fría.

Resurjo cada día cuando escribo para ti.

Ahora sigo huyendo del mundanal ruido de la oficina. Me levanto por la mañana y entro en esa sala para realizar mi verdadera pasión: escribir novelas, relatos, artículos, y contarte historias que sirvan de hilo de transmisión entre mi alma y tu corazón, para que vivas conmigo esta pasión.

En ese despacho, que nunca tuve, donde lloraba por mi hermano, y fui relegado de toda una vida, de una carrera profesional, resurjo cada día cuando escribo por ti.




Un libro que recomiendo para inspirarse y aprender sobre el proceso creativo: Mientras escribo de Stephen King.


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