Los relatos no debían superar 205 palabras, en conmemoración de los doscientos cinco años de historia del Museo.
Los concursantes podrían participar en cinco cuadros. El relato sería expuesto con una placa cerca del cuadro en cuestión.
Sísifo concurso literario
Elegí a Sísifo, de Tiziano.
Expongo aquí una breve reseña para recordar quién fue Sísifo:
Sísifo fue un rey impío y es conocido por su castigo ejemplar que fue empujar una piedra cuesta arriba por una montaña pero, antes de llegar a la cima, volvía a rodar hacia abajo, hecho que se repetía una y otra vez como ejemplo de lo frustrante y absurdo del proceso.
El término «trabajo de Sísifo», que se utiliza en la actualidad para describir un trabajo duro que debe hacerse una y otra vez, tiene su origen en el castigo de Sísifo.
Finalmente mi relato no salió premiado. La participación fue de un total de 2.444 relatos.
Como recuerdo los días que pasé en Madrid con la familia y la visita al Museo del prado, dejo aquí el relato que presentéen Sísifo concurso literario:
Sísifo, de Tiziano.
Sísifo, relato de Santi G. Torrejón.
Los dioses han dictaminado su veredicto.
Llueven hogueras del averno, acecha la negra serpiente, cubre la noche de sombras tu iniquidad.
Emprende el ascenso: infinita distancia de penitencia. Carga la roca. Soporta sobre tus hombros el castigo impuesto por la traición.
Alza la mirada, rey impío, no sucumbas. Camina, no te detengas, entrega tu voluntad.
Mas en la cumbre, en un fugaz instante, albergas un hálito de esperanza, un soplo de libertad; un instante antes de que la piedra regrese a su lugar: origen y principio de tu penar.
Abre los ojos. Contempla el eterno destino de dolor y aflicción. Desciende, no pares. Vuelve a empezar, que los hombres te acompañan por la tortuosa senda: el angosto e inútil camino que conduce a ningún lugar; el vano esfuerzo hacia el triunfo sin recompensa que ansiamos sin cesar.
Traicionamos, como tú hiciste, nuestros preceptos más loables, codiciamos una vida deleznable repleta de maldad. Padecemos en el purgatorio de la humanidad.
Espero que te haya gustado.
He publicado un libro de relatos cortos: Club de lectura, historias de fantasía, ciencia ficción y misterio.
Club de lectrura, libro de relatos de ciencia ficción, fantasía y terror.
Hoy os vengo a hablar de Heterocromía, dicho así suena extraño, no es más que el título de uno de los relatos que aparecen en Club de lectura, novela que se desarrolla en una biblioteca, donde un grupo de compañeros se reúnen todos los viernes para compartir novelas.
Relato de suspense.
La heterocromía es un defecto de origen congénito que siempre me ha parecido inquietante.
Seguro que habéis coincidido con alguien que tiene los ojos de distinto color.
El personaje principal de este relato también tiene esta anomalía, pero realmente la historia se forjó por otros motivos…
Hace un par de años me pidieron que formara parte del jurado en un concurso literario. Los participantes eran chicos de entre doce y catorce años.
La tarea me pareció interesante y acepté encantado.
Historias de misterio.
Uno de los relatos me dejó especialmente turbado, hablaba de un secuestro.
La protagonista, una chica adolescente, fue apresada y conducida a una nave; tras la violación, su secuestrador la retuvo allí hasta que dio a luz.
La narración era en primera persona, lo cual te hacía percibir que la distancia entre el autor y el personaje se estrechaba tanto que era imposible no pensar que ambos eran la misma persona.
Los relatos estaban firmados con un pseudónimo, por lo que no podía asegurar que el autor fuera una mujer, sin embargo estaba convencido de ello.
La descripción de los hechos, los sentimientos narrados, más allá de lo que el estilo pudiera ofrecer la obra, me embargaron.
Sin duda la historia me impactó. Historias de misterio.
Pasadas unas semanas, se convocó la entrega de premios. El autor o autora estaba entre los agraciados, y asistí con el ánimo de poder desvelar algo de lo que mi mente había fraguado.
Suponía que una chica había sido violada, y que había tenido el valor de escribirlo para un concurso…
Sí, lo sé, soy demasiado fantasioso; y al fin y al cabo, hay que reconocer, que hoy en días los chavales consumen tanta información que ¿por qué no podrían escribir con ese acierto un secuestro y una violación?
Historias de misterio.
Sin duda me estaba haciendo una idea demasiado macabra de aquellos acontecimientos, pero nada me costaba intentar descubrirlo cuando conociera a la chica, porque efectivamente, era una chica quien recogió el premio.
Por fin pude conocerla, le di la enhorabuena y entonces…
Hace unos días publiqué mi primer podcast. Hablaba de un duende que me despertaba en la madrugada y me decía que tenía que escribir, que no fuera un vago.
El duende tiene razón, pues a esas horas tan vespertinas es cuando estoy más lúcido.
También hablé de contaros mis secretos, bueno…, no es tanto un secreto sino más bien cómo funciona el proceso creativo, eso de las ideas que tanto se comenta en el mundillo de los talleres de escritura. No obstante, luego os contaré un secreto.
Para mí las ideas son un mezcladillo de pensamientos o experiencias que por alguna razón borbotean en mi mente antes de que amanezca.
Hablemos de la musa. Escribir relatos cortos.
Cuando hablo de duende no me refiero al conocido muso o musa, según se le quiera poner el atractivo de género, ese ser mitológico que te sopla al oído el argumento con el que tendrás éxito: la famosa idea para un Best seller.
El muso como tal no existe, suele aparecer mientras tecleas como un loco en una sala solitaria y te duelen los dedos de tanto trabajar…, en esas condiciones, reconozco que lo he visto; asomaba sus ojillos entre las propias líneas del texto, pero no llevaba melena ni musculosos bíceps, ni siquiera era una mujer.
Con uno de esos potajes de sensaciones, pensamientos y experiencias fue como empecé a escribir Error Mágico, uno de los relatos de la novela Club de lectura.
Hacía unos días que venía sufriendo la congoja…, una amiga me había dicho que tenía cáncer: el puto cáncer (perdón por la expresión).
¿Quién no conoce algún caso? familiares, amigos, compañeros de trabajo, ¡Dios mío! Es una lacra.
Esta enfermedad lleva tanto tiempo entre nosotros, que lo hemos asumido, no digo como cotidiano, pero sí como algo común porque realmente lo es.
Mi amiga tenía cáncer y yo no quería que lo tuviera. Parece una tontería, me refiero a pensar que puedes hacer algo para que no lo tenga. Es infantil, pero en ese momento me encontraba frente a mi teclado, impotente, sin saber qué hacer.
Unos días antes había visitado Nueva York, espléndida ciudad, que siempre quise visitar, y que por distintas razones pensaba que nunca lo haría; fue como un sueño realizado.
Manhattan y sus los rascacielos te hacen sentir que observas una constelación.
El cáncer, lo pequeño que somos en un mundo tan extenso, y lo grandes que son nuestros sentimientos.
Marta debía salvarse. Yo lo conseguiría escribiendo un relato que quién sabe si algún día llegaría a publicarse.
Y Marta se convirtió en Grace, el personaje principal de Error mágico, un relato que os invito a leer.
Ella no sabe nada de esto, pero para mí fue un reconocimiento a una amistad, una forma absurda de salvarla, y os puedo decir un secreto: está totalmente sana.
Cómo surge la idea de escribir un libro:Club de lectura.
En ocasiones me comentan cómo me invento las historias, de dónde saco las ideas; amigos y compañeros me miran perplejos cuestionando si tomo algún alucinógeno para motivar la imaginación.
Sonrío y me dejo llevar por la conversación. No quiero parecer presuntuoso ni ponerme en modo “escritor”, el petulante servidor de la cultura que mira hacia el cielo como si fuera un elegido.
No obstante, siempre me gusta compartir una experiencia.
Se trata de eso, de pasar un buen rato.
Te cuento una confidencia pero no se lo digas al implicado; tu interlocutor asegurará que quedará en secreto, cuando todo el mundo sabe que los secretos son los deliciosos tesoros que desvelar con sumo cuidado a otro compañero que asegurará preservarlo.
Es la moneda de cambio con la que vivimos.
Relatos cortos.
En mis historias, y supongo que en las de cualquiera, hay un porcentaje de realidad.
Esa porción depende del caso, de la situación, del género de la novela.
No es lo mismo hablar desde una costelación en la que se desintegra el anillo de un planeta a diez mil años luz de la tierra, que conversar en la habitación de tu amante después de hacer el amor.
Ideas para escribir un libro
La ciencia ficción se presta menos a situaciones reales que haya vivido el autor, y en la novela romántica se identifican mejor tales relaciones; seguramente por eso tengan mayor acogida este tipo de historias.
Ahí estaba yo, como tantas mañanas, intentando acallar a ese obstinado duende que me despierta para motivarme con nuevas ideas. Le dije: “anda, déjame un dormir poquito”.
Club de lectura son relatos cortos de ciencia ficción, fantasía y misterio.
Volviendo al caso por el que me puse a escribir este artículo…, todo surgió esta misma mañana; serían las seis, lo sé porque la última ranura de mi persiana siempre queda sin cubrir, y no resplandecía, y en estas fechas del año amanece una hora más tarde.
Haz caso a las señales que invocan dentro de ti.
Él no responde porque realmente no es humano y por lo tanto no sabe hablar.
Es un pesado de cojones (perdón por la expresión). Me reprende: “Levanta, so vago. Luego por el día te quejas de que no escribes o no eres feliz”.
Doy un par de vueltas y le ignoro, pero ahí sigue presionándome sobre la manta, con su dulce aliento.
La rejilla de la persiana cobra algo de luminosidad, para entonces el duende ha conseguido que mi mente escapara de la cotidianidad, del solemne aburrimiento que me espera en una jornada de trabajo en la oficina.
Finalmente le digo: “Lo sé, lo sé, llevas razón, debo esforzarme. Escribiré”.
Y entonces, busco un lugar apartado en la soledad de la mañana y me pongo a escribir.
Es duro comenzar. Te sientes agarrotado, como el corredor que sale a esas mismas horas con un frío del carajo. Un par de kilómetros más tarde los músculos ya están calientes.
No olvido la premisa, os contaré mis secretos. Os contaré cómo surgieron las historias de mis novelas.
“Serendipias fue la primera novela que escribí. Fue un hallazgo inesperado tanto por su argumento como lo que significó para mí como autor; se conviritió en la propulsora de un cambio de vida, de una pasión oculta: escribir.
Su argumento es sencillo y esta basado en una crítica hacia una forma de entender la sociedades. Para ello idee otro mundo, donde las mujeres cobran un protagonismo esencial.
En la mayoría de las novelas o películas de ciencia ficción se recrea al extraterrestre como un agente maligno y destructivo, invasor. En ocasiones con mayores habilidades, pero casi siempre sin corazón, incapaz de amar como lo hacemos los seres humanos. Sin embargo siempre me pareció una forma falaz y subjetiva de enfocar los acontecimiento.
El hombre siempre es bondadoso y tiene una esencia pura.
Pensemos un momento si realemente es asi…
Serendipias promulga un mensaje: La humanidad podría haber tenido una evolución de mayor progreso.
Como autor quería evidenciar nuestras carencias como especie, aunque entieda que no nos guste reconocer nuestros errores“.
Serendipias: Una odisea de ciencia ficción que desafía nuestra realidad.
Hace unos días una compañera me dijo que era una de mis lectores cero.
Sorprendido, le pregunté cómo podía ser tal cosa, si bien sabía que no lo era.
Me respondió que, como no había leído ninguna novela mía, era lector cero: cero novelas.
Bromas aparte, me gustaría resaltar la importante labor que representan los lectores cero en la creación de una novela.
Lector cero también conocido como lector beta.
Un lector cero es un compañero, amigo, conocido al que le entregas el texto en formato borrador.
Es la persona de la que esperas sus comentarios, objetivos o subjetivos sobre tu futura creación.
Como escritor he percibido en esta aportación una visión fundamental en el proceso creativo. Los escritores somos subjetivos con nuestros textos, y es meridianamente cierto que, cuatro ojos ven más que dos.
Mi plantilla de lectores cero ha ido variando en el tiempo.
En mi primera novela, Serendipias, solo tuve un lector cero, y fue por el propio interés que una amiga había tomado en la novela, más que por el hecho de que yo fuera consciente de que fuera necesario.
Cuando escribí, El sueño de Gark, tan solo año y medio después, fueron cuatro los lectores cero y en la tercera, El Carámbano rojo, fueron cinco.
En el libro de relatos cortos , Club de lectura, conté con tres lectores cero, pero ya son parte de una plantilla que confío y aprecio.
El confidente es mi última novela. Podría decir que tengo lectores cero consolidados.
Sé que elegí a mis colaboradores de una forma un tanto subjetiva, pero durante este tiempo he podido comprobar la propia profesionalidad de sus comentarios, sin que sus valoraciones, positivas o negativas, me afecten en dicho proceso.
Lector beta.
¿Cómo elegir un lector cero?
Para la elección de un buen lector cero, uno de los requisitos necesarios es que sean lectores.
Es evidente que cuanto más se lee, mejor se puede entender a un escritor, y valorar su obra.
En mi caso en concreto, procuro que sean de profesiones distintas, y a ser posible que no se conozcan entre ellos, aunque en algún caso puedes aprovechar las ideas que generan un par de lectores de forma conjunta como si se tratara de un brainstorming sobre tu novela.
Si eres escritor, deberías utilizar esta herramienta, sin preocuparte en exceso de las distintas interpretaciones.
Cada lector es distinto y percibe cosas diferentes en una misma obra artística; si recibes más de un comentario con la misma apreciación, tómalo en cuenta. En cualquier caso tú eres el autor y tienes la última palabra.
Lector cero profesional.
No debes descartar acudir a un profesional del ramo. Durante los últimos años he encargado esta tarea a personas que no eran capaces de valorar objetivamente las novelas. Necesitas a alguien que te muestre los errores y las virtudes de una forma objetiva, que te entregue un comentario de texto completo, y esto requiere experiencia y dedicación. Es una inversión que hay que plantearse.
Te recomiendo MOLPE como una buena referencia para estos servicios.
Piensa que una obra literaria es un legado que quedará para siempre. Tu novela debería salir al mercado en las mejores condiciones. Un lector profesional es una buena inversión; encontrar a alguien que supla sus servicios es muy difícil.
Lector ideal.
Relacionado con el lector cero, existe la figura del lector ideal. Según se menciona en Mientras escribo, de Stephen King, es una figura fundamental que seguirá de cerca tu borrador; es la persona para la que escribes y que, con cariño y objetividad, te dirá en todo momento qué es lo que ve en tus escritos. En el caso de S. King, es su compañera sentimental, profesional relacionada con el tema en cuestión.
“Los lectores cero son muy recomendables. Cinco o seis personas de confianza. Si consultas a la gente indicada (y aceptan leer tu libro), te enterarás de muchas cosas. Si tiene sentido lo que oyes, haz los cambios. No puedes dejar que participe todo el mundo en tu relato, pero sí la gente más importante”.
Stephen King
Un último consejo: cuida de tus lectores cero, lo merecen. Entregales el borrador bien revisado, sin faltas de ortografía. Sé paciente y espera sus comentarios.
Cuando publiques tu novela, tendrás la satisfacción de dedicarles un ejemplar: un momento muy emotivo.
¿Conoces la figura del lector cero?
Como lector, ¿Te gustaría ser un lector cero?
Com escritor, ¿Has contratado alguna vez los servicios de un lector cero?
En ocasiones me comentan de dónde sale la inspiración para escribir una novela.
¿Cuál es el mecanismo que tienen nuestra mente para crear personajes, situaciones, desenlaces o argumentos creativos?
Inspiración para escritores.
Realmente no existe ningún pozo de ideas donde se puedan recoger, es solo una amalgama que nuestra mente genera gracias a las vivencias.
Por supuesto que existe una cosa que se llama imaginación, como concepto puro e ideal.
¿Cuál es la inspiración para escribir?
Tenemos la capacidad de crear algo que no existe, que nunca hayamos visto, pero lo hacemos a través de cosas que sí hemos visto. Puedes imaginar un perro verde porque conoces ambos elementos, al animal y al color; o puedes imaginar un planeta cuyos habitantes son tricéfalos, porque sabemos sumar cabezas a un cuerpo.
A la hora de generar argumentos, personajes y situaciones ocurre lo mismo. Si hemos vivido o conocido por otras personas o por el cine, o leyendo distintos argumentos, nuestra mente creativa será capaz de multiplicar esas posibilidades.
…y por supuesto cuando tienes una inclinación a escribir, estas cosas ocurren y suelen pasar cuando escribes y lees mucho.
En ocasiones las ideas vienen de golpe como vienen a veces los golpes de la vida y se producen los hallazgos inesperados: las serendipias.
Hoy quería hablarte de una. De cualquier situación desafortunada podemos prevalecer con más fuerza en nuestros cometidos.
Esta fue una situación en la que mi vocación de escritor se hizo más fuerte.
En alguna ocasión me dijeron esto:
“cuando se cierra una puerta, se abre una ventana”.
Siempre lo tomé como el consuelo que dan los amigos al enamorado que, roto en su tristeza, recibe el ánimo para continuar un camino sobreponiéndose al revés sufrido.
No desdeñar de este precepto nos da fuerzas para seguir en un periplo con decoro.
Historias para escribir.
Creer en algo que nunca has visto, le llamamos fe y de fe estamos todos justitos. Si la vida te regala la prueba fehaciente de que la ventana se abre cuando la puerta se cerró, aprovéchalo y siéntete afortunado.
Hace unos años realizaba mi actividad en este despacho. Era el responsable del departamento donde trabajaba. Ahí estaba yo valorando cifras y cifras en un mar de números; una actividad de veinte años en la que ya era un experto. Un despacho que no era mío y que ocupaba para aislarme del ruido de la oficina.
Inspiración para escritores. Santiago G.Torrejón
Una fría mañana de invierno volví a ese despacho. Necesitaba pensar, estar solo. Unos días antes había fallecido mi hermano, y nunca me gustó llorar en público.
Inspiración para escribir.
Esa misma mañana, con el luto en el alma y la miseria a la que nos condena la ausencia, me comunicaron que era relegado de mis funciones: toda una carrera tirada a la basura. Me enviarían a otro destino aún sin determinar. Mi interlocutor tal vez no entendió que todo aquello me daba igual. Cuando la muerte de un hermano te sobrecoge, qué importancia tiene un puesto de trabajo.
Meses después ese despacho, que nunca fue mío, que siempre quise, fue desmantelado; se convirtió en una amplia sala de reuniones que luego quedó deshabitada por otro de los innumerables cambios que se estaban dando en la empresa donde trabajo. Una buena sala de reuniones que ha quedado aislada en una planta sin personal, solitaria y fría.
Resurjo cada día cuando escribo para ti.
Ahora sigo huyendo del mundanal ruido de la oficina. Me levanto por la mañana y entro en esa sala para realizar mi verdadera pasión: escribir novelas, relatos, artículos, y contarte historias que sirvan de hilo de transmisión entre mi alma y tu corazón, para que vivas conmigo esta pasión.
En ese despacho, que nunca tuve, donde lloraba por mi hermano, y fui relegado de toda una vida, de una carrera profesional, resurjo cada día cuando escribo por ti.
Stephen King fue para mí uno de los autores preferidos allá en los años 90. Devoraba con avidez sus novelas de ficción y terror, pero hacía años que no leía nada suyo. Los relatos de terror dejaron de atraerme, supongo que debido a alguna secuela de la infancia.
¿Quién me puede ayudar para escribir un libro?
Este libro tiene dos partes, una autobiográfica y otra didáctica en la que nunca deja de hacer referencia a sus experiencias. En el texto he subrayado muchos párrafos que me han parecido muy interesantes para repasarlos una segunda vez. Haré una recopilación de ellos para publicarlos.
Supongo que el impacto que tendrá en ti cuando lo leas dependerá de lo experto que seas en la bonita pasión que es escribir.
En mi caso, las enseñanzas han sido reveladoras y reconozco que la lectura ha sido muy gratificante. Stephen utiliza un estilo directo, sin tapujos, sin adverbios de esos que odia y que todo escritor acabaremos odiando irremediablemente (sí, he dicho uno de los que acaban en -mente 😊).
¿Qué debe saber un escritor?
No es solo un manual didáctico; Stephen King te involucra en la ardua tarea de mejorar en la escritura y todo el proceso creativo.
Las enseñanzas quedan relatadas bajo la verosimilitud de su experiencia abordándolos de una forma abierta y directa.
¡Sabrás cómo escribir una novela!
En conclusión, se trata de una gran obra donde encontrarás muchos consejos para mejorar en la escritura ya que añade realismo, biografía, sentimiento y vivencia.
¿Cómo escribir un libro sin ser escritor?
Para escribir un libro necesitas una idea, no es necesario que sea muy concreto.
Apunta las palabras relacionadas con la idea.
Necesitas unos personajes. Puedes centrarte en alguien a quien conozcas, no hace falta que sea él mismo, puede tener rasgos parecidos. Cuando tu personajes hable comenzará la historia. Ten en cuenta que, aunque sepas a dónde se dirige tu historia, es decir el final de tu historia, siempre puedes encontrar variaciones en tu escritura.
Déjate llevar por los sentimientos, pero no los hagas tuyos, son de tus actores. Manten la distancia necesaria hacia tus personajes; ellos deben ser independientes. Llegará el momento que sientas que ellos deciden lo que tí.
Leer es una fuente de inspiración.
Recuerda que la mayoría de las ideas que forman una historia, pertenecen a tus experiencias, a tus anhelos, también a tus lecturas, por eso leer es tan importante.
Material de ayuda para escritores. Recursos para escritores.
¿Qué se necesita para escribir un libro?
Recursos para escritores:
Un lugar donde escribir.
Para escribir necesitamos un lugar apartado de cualquier distracción y un momento del día en el que das lo mejor de ti.
Creo que es un actividad muy similar a estudiar. Es superar una prueba, es aprender, memorizar…, es también superarse así mismo.
Escribir una novela.
En este artículo encontrarás recursos para escritores.
Ahora bien, como cualquier estudiante, un escritor también necesita una serie de herramientas para llevar a buen puerto su tarea.
Recursos para escritores
¿Qué cosas necesita un escritor?
Libreta de notas.
Todo escritor necesita anotar sus ideas en algún lugar. Cualquier soporte es bueno pues lo importante es tener un lugar donde anotarlo.
Mi consejo es que siempre tengas cerca de ti ese medio para registrar las palabras o frases que luego utilizarás; se trata de esas ideas que suelen surgir en el momento más inesperado y que tan rápido como vienen, se van.
En alguna ocasión he sentido la angustiosa frustración cuando no recordaba aquella chispa que podía significar el germen de una novela.
Siempre llevo una libreta de papel y un bolígrafo, pero en suelo utilizar el bloc de notas del móvil; de esta manera te aseguras no perderlas.
En la mesilla de noche siempre dejo papel y bolígrafo, pues en mi caso las ideas suelen aparecer al alba..
Webs para escritores.
Además de tu procesador de textos o máquina de escribir, debemos tener a nuestra disposición otros recursos.
Las webs son el instrumento que todo escritor debe tener a su lado, como antaño eran los libros de consulta o diccionarios, pero cuidado, internet es una fuente de distracción. Todo lo concerniente a redes sociales debe de estar apagado.
Enciclopedias y diccionarios.
Estos son otros recursos para escritores que siempre utilizo:
Aún me sorprendo cuando utilizo algún término creyendo que conozco el significado y compruebo que el diccionario define otro.
Recuerdo muchos casos, algunos muy graciosos, de palabras que siempre creí que significaban una cosa y luego no son exactamente lo que pensaba.
Gracias a estos fallos, ahora soy casi un obseso del diccionario, y de paso aprendo vocabulario. He desarrollado un radar de auto-desconfianza sobre cada palabra que escribo.
Mi velocidad de expresar ideas supera a la capacidad de pulsarlas en el teclado, de tal manera que, cuando estoy escribiendo, tecleo el primer adjetivo o sustantivo que me viene a la cabeza.
En esos momentos lo que me importa es no detener el caudal narrativo; por ello, suelo repetir palabras.
Es mejor dejarse llevar por la historia, ya tendrás tiempo de revisarlo.
En la página de sinónimos encontrarás con facilidad esa alternativa a la palabra que tanto repetimos, y de paso aprenderás vocabulario. Pero te aconsejo que no te entretengas mucho tiempo en buscar el mejor sinónimo para la frase en la que te has detenido.
Si te encuentras en pleno proceso de escritura, procura que la búsqueda de un sinónimo no interfiera en la fase creativa, ya tendrás tiempo de pulir el texto en la revisión.
Antes se usaban las pesadas enciclopedias pero hoy en día esta información la tenemos en un solo clic.
Tanto Google como Wikipedia dan un soporte rápido a la hora de no poner incoherencias en nuestras historias por falta de información. También pueden ser un buen filón de ideas para el argumento de una novela que estamos escribiendo..
En ocasiones he perdido el hilo de lo que buscaba y he encontrado líneas de investigación útiles para el relato que tengo entre manos, pero cuidado, también puedes acabar perdido en el inmenso mar de internet y dejar de escribir.
Ser consciente de que te alejas de lo que estabas buscando es importante.
La solución es anotarlo para otro momento. Estas búsquedas pueden convertirse en caminos donde encontrar un buen argumento, o un personaje interesante, pero no si estás escribiendo no te detengas. Tiempo tendrás para consultarlo.
Locución de voz para revisar texto.
Para mejorar los textos, te recomiendo leerlos en voz alta o utilizar el de tu procesador de textos. Hoy en día todos disponen de uno.
La clave está, en que al oírlo en voz alta, detectarás errores en la construcción de frases.
Escucha tus textos.
Cuando escribimos, no escuchamos nuestras expresiones.
Hay muchas frases que pueden parecer buenas, pero si las enuncias, quedan extrañas o al menos mejorables.
Suelo utilizar la locución cuando he revisado el manuscrito con una lectura pausada, pero en cualquier caso creo que es una herramienta de gran utilidad.
Para progresar en nuestras destrezas existen obras de grandes escritores con mucha experiencia. Son libros de grandes escritores, obras que de referencia muy útiles.
En multitud de ocasiones los escritores nos encontramos sin ayuda alguna ante la ardua tarea de escribir una novela. Qué hábitos son los idóneos. Cuáles son las razones por las que nos desviamos de forma absurda de nuestro objetivo.
Sin lugar a dudas hay muchos componentes que intervienen a la hora de que acabemos realizando cualquier actividad que nos distraiga.
Me encuentro en una antigua sala de reuniones en una planta deshabitada. Llevo unas dos horas escribiendo y tengo los dedos entumecidos del frío. Aquí no hay calefacción.
Un proceso que vivo diariamente cuando me levanto cada mañana.
Hace unos días decidí que este lugar era el idóneo para escribir. La ausencia de posibles llamadas telefónicas, de interrupciones absurdas tipo: «vaya tiempo que hace» o «el político tal o cual es corrupto» no se pueden dar. La sala no tiene calefacción, pero está bien iluminada y estoy solo con un bloc de notas y un teclado; de esta manera mi vocación no tiene escapatoria.
Antes de entrar en materia, he buscado la palabra «vocación» en la página de la RAE (es una web que está entre mis favoritos desde hace meses) y dice así en su segunda acepción:
¿Cómo empezar a ser un escritor?
He leído en bastantes artículos que aseguran que nadie nace escritor, pero creo que todos tenemos una cierta inclinación a un estado o profesión como dicta la definición anterior.
A mi edad ya tengo una profesión formada y bien consolidada que me ha servido para satisfacer mi objetivo primario: el sustento económico. Sin embargo siempre sentí que no tenía una vocación que me llevara a crear algo.
Ni siquiera he tenido nunca las habilidades manuales para colgar un cuadro, ni montar un mueble, ni arreglar el tostador de casa; como mucho cambio una bombilla.
He pasado años y años intentando averiguar aquello que podía llenar mi vida, una actividad que me mantuviera ocupado mentalmente en algo creativo.
¿Qué es lo más importante para un escritor?
Escribir es una actividad que requiere un esfuerzo pero que te reportará una gran satisfacción.
Muchas veces cuando buscamos algo lo hacemos en dirección incorrecta y forzamos una actividad para la que no estamos llamados. En mi caso suelo encontrar las cosas en forma de serendipia, es decir las hallo de forma inesperada.
Cuando decidí escribir mi primera novela hace dos años, caí en la cuenta de que ya tenía un manuscrito escrito desde hace mucho tiempo pero que nunca le había dado importancia. No era consciente en mi interés por escribir y mucho menos que pudiera salir publicado y me hubiera venido muy bien que me dieran consejos para escritores.
Como te decía, hace dos años hallé la serendipia. Puede que se dieran las circunstancias estelares para que me percatara de ello, o puede que una amiga a la que nunca olvidaré me dijera que era una formidable idea y me lanzara a teclear.
Si te has planteado escribir (no digo ser escritor o vivir de ello) estas ideas pueden ayudarte:
Consejos para escritores.
Tiempo para escribir.
Toda actividad requiere tiempo (esta es la excusa que utilizamos todos para hacer otras mil cosas).
Tiempo para escribir.
No voy a desdeñar que el tiempo que disponemos es limitado, no en vano yo comencé a escribir hace años y debido a mi profesión lo dejé, pero estoy aquí para contarte mi método:
Todos tenemos un momento del día más lúcido. En mi caso en la primera hora de la mañana.
Todos tenemos una hora al día de tiempo disponible para nuestras cosas, entre ellas dormir.
Todos tenemos tareas desde la primera hora de la mañana.
¿Cuántas horas dedica un escritor?
Me pongo el despertador una hora antes del comienzo de mis obligaciones (entre ellas trabajar, que no es poco).
El lugar para escribir
El lugar para escribir puede ser cualquiera. Como te dije al comienzo de este artículo estoy en una planta deshabitada, pero tiene luz y tengo un teclado, y siempre es el mismo.
Es muy importante no tener a tu alcance ningún elemento de distracción, nada de teléfonos ni de internet, solo con las páginas de ayuda tipo RAE o sinónimos.
Un lugar donde escribir.
Solución: mismo lugar, misma posición en la mesa, misma luz, mismo sonido (ausencia de sonido).
Escribiendo…
La rutina es la unión de las dos ideas anteriores.
Habrás oído la tan conocida pauta de los 21 días. Si haces una actividad durante 21 días ya tienes un hábito.
La rutina de escribir.
Personalmente no creo en ello. Te cuento mi caso. Hace 60 días me propuse, bajo la tutela de una compañera, crear la rutina de escribir 200 palabras todos los días.
Después de unas semanas anotando registros me di cuenta de que me era imposible llevarlo a cabo en fin de semana, sin embargo, los días laborables escribía más de 200 palabras al día. Sé que es mejor escribir todos los días, todos, pero a mí estos dos días de parada no interfieren mi ritmo.
Consejos para escritores:
Escribe todos los días. Pon una hora y un lugar concreto.
Todo lo demás son excusas. Escribir es una actividad que necesita práctica diaria.
Al principio todos tenemos agujetas, pero luego te sientes mejor.
Creo que estos consejos para escritores son buenas.
Conseguir una rutina es la suma del tiempo y el lugar.
Cuando consigues el hábito de escribir la producción aumenta constantemente.
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