Remedio para melancólicos, de Ray Bradbury.
Abre la puerta, escucha, siente, palpa, saborea: tienes entre tus manos «Remedio para melancólicos». No esperes que todo se te dé hecho. Tienes que poner de tu parte como en cualquier actividad se precisa un poco esfuerzo, pero puedes estar tranquilo Bradbury te guiará por las playas, los montes, y los caminos; te llevará desde…